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Buf, buf, buff…
Un día he faltado y no se si es el efecto del Frenadol en mi sangre, pero al entrar en chiringuito una gran carga emocional me ha invadido. Sin duda, el post con más carga de sentimientos de todos los que nunca se han paseado por este espacio recóndito de ceros y unos. Y he empezado a recordar aquellos orígenes de este espacio, rodeada de las cuatro paredes que me albergaron a mi y a los primeros textos durante un año, donde hacía frío en verano y calor en invierno, donde la música no dejaba de sonar y las visitas iban y venían buscando un espacio fuera del tiempo, el estrés (relativo para algunos) y el calor en verano o el frío en invierno. En febrero el chiringuito cumplió un año y ni siquiera me di cuenta. Fue un mes después, con la llegada de marzo, cuando me di cuenta, como a quien se le olvida un cumpleaños, de que ya habían pasado más de 365 días de historias dentro y fuera de la red.
Leyendo algunas de ellas me he emocionado, interpretado y malinterpretado, reído, impresionado, me he descubierto y he descubierto y más de una lágrima ha caído. Y esto es un homenaje y un agradecimiento a todos los que han conseguido sacar de mi todos esos sentimientos tan solo con el poder de la palabra, con letras puestas una al lado de otra combinadas de la manera perfecta para decir todo lo que se ha dicho y removerme, removernos por dentro y fuera. Lanzo desde aquí un agradecimiento a las apariciones espontáneas de larolei, o alzhaimer y sus memorables frases y palabras inventadas fruto del caos lingüístico, a ese emilinjarsei que hace tiempo que no deja su huella pero que sigue estando ahí, a la recién incorporada a los mundos chiringuiteros Arguitia, que sin ella los mediosdías no serían lo mismo,diseaporelmar, a la maravillosa Honolulu (mi xapi) con sus mensajes emocionantes y que dejan ver lo increíble persona que es y el mundo interior que guarda, la persona más buena que conozco, a Kusmine y Orondoman que juntos forman el dueto perfecto y que sin ellos ni el chiringuito ni la yeyé hubieran estado aquí (kusmine, una tarta no supone nada teniendo todo lo que he tenido antes y después y tengo cada día, te quiero, dijo un cuquito, Orondoman, siempre recordaré la frase de la prima tras el discurso que dejó a propios y extraños boquiabiertos en aquel lugar que los belgas creyeron eran tus propiedades, aquel día que la primogénita cuidó para que fuera el mejor de su vida (y creo lo consiguió), la prima dijo mientras se secaba las lágrimas: “qué bien habla el tío… qué bien habla” y todo queda dicho, que bien habla y que gran hombre, orondo o no, que gran hombre), a la Loca de los Gatos, mi Loca de los Gatos que ha apoyado el chiringuito desde sus orígenes y a la que nunca he agradecido sus palabras aunque ella sabe que la yeyé y la loca se entienden muy muy bien y no hace falta decir más, todo queda dicho, por nuestro baile de palmada y sacar pecho y por los coqtels especiales que te esperan en cada visita valenciana que hagas, que te has ido lejos y contigo te has llevado parte de la sucursal, pero lo que una vez la casualidad y aquel acercamiento pidiendo algo de beber en las primeras paellas que vivimos juntas unió, no lo separará la distancia, te digo yo que no, que ha llovido mucho desde entonces, y esa foto positivada al revés que cuelga de nuestras habitaciones no es casualidad, te echo muchísimo de menos. A fulano de tal, sutil, se deja ver, se arrastra y aparece… increíble final el tuyo, deseosa estoy de asistir a la creación de una nueva etapa, ese agujero negro, ese lugar donde volcar la rabia sin pelos en la lengua, donde blasfemar y sacar todo lo que tenemos dentro sin cohibirse por un fondo rosa. Descanse en paz Fulano de Tal, tus palabras han generado todo esto, me has emocionado y espero que este RIP sea momentáneo y cuando sensaciones dulces y de colores te invadan, nos las hagas saber al club chiringuitero y cuando no, también, siempre es agradable reconocer ápices de gente como tú. Ha tenido que ser una isla la que me descubriera tu persona, un feliz he inolvidable encuentro con una gran persona. Te perdiste la cena, te perdiste el debut de las bolitas de patata rellenas de tomate y atún, te perdiste la primera cena pero no la última. Haremos otra, otras, y siempre serás invitado. A noche y día, naitan… y múltiples nombres donde se esconde una única persona en sus dos sentidos, el mayor descubrimiento de todos los que he hecho en mi vida, el que ha sacado de mi todo lo que estaba y yo no sabía, el mejor compañero. Ya estamos ahí, gracias por seguir intentándolo, por esos días y noches, por estar ahí a pesar de haber dicho que te ibas. Por esto y por todo, por hacerlo posible y por seguir viajando juntos por dentro y por fuera de ti y de mi. Buffffff…..
Lo que estuvo escrito siempre quedará ahí, para el paso de los años cuando todo tenga otro sentido y el chiringuito quede en aquello que fue, un chiringuito de temporada, de temporadas, el resumen viviente de una de las etapas más felices e intensas de mi vida. Siempre aquí y allí, siempre vuestra. Sin duda. La yeyé.