Teoría de la imperfección
El profesor Frink, decidido a demostrar que no existían los días perfectos, publicó en una conocida revista científica el artículo: "Sobre la imperfección", del cual citamos un esclarecedor extracto: "[...] Y no es descabellado afirmar que el día, siendo un elemento mutable, del que no podemos predecir nada, es imperfecto si partimos del hecho de que nuestro sistema de medición es a todas luces erróneo. Si se mide la perfección de un día [...] ¿como hacerlo en cinco pasos? Además, el número cinco dista mucho de ser el número más perfecto que conocemos, resultando una opción más adecuada el número de la razón áurea, o incluso pi. Y tampoco podemos usar "pasos" para medir dicha perfección, siendo éste un elemento tan peregrino y tan poco serio para el análisis como utilizar una aspiradora industrial para un enema.[...] Está claro que un dia perfecto solo existe en un sistema perfecto, y el nuestro no lo es. Solo sería posible la perfección si acotasemos un minimo reducto del día donde no hubiese lugar a fallos de ningún tipo, una parte infinitesimal del día en la que no ocurriera nada salvo la perfección, y podríamos demostrar mediante inducción que el resto del día sería igual de perfecto. Pero claro, estas cosas solo funcionan en la teoría[...]"