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18-10-2005 21:53:24

país de Inopia

Archivado en: General — la yeyé @ 09:53

Morena aspiraba el polvo de su habitación y debajo de la alfombra encontró un abismo. Cayó directamente al país de Inopia: "Que pase el tiempo lento, que aquí se está muy bien".


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Comentarios

  1. Lo más interesante siempre pasa de forma fugaz, sin tan siquiera darte cuenta te das la vuelta y es el mundo ese que gira quien decidió hacer una parada para ver pasar las horas. Lo más inesperado tiene cabida en esta fiesta de disfraces en la cual nada ni nadie es lo que parece o es quien dice ser... Que todo cambie, pero yo em quede como este...

    Honolulu — 20-10-2005 23:57:05

  2. ...es curioso, mi comedor es rojo, el otro día recogí unos montaditos a nombre de Willy Wonka y, el tiempo, desde hace tiempo, es un ir y venir de ideas casi tengibles.

    ¿Siestas?¿Que siestas?

    Noche y día — 21-10-2005 03:55:15

  3. A veces uno piensa, sin actuar. Cuando cae fuerte la lluvia, en ocasiones no vale la pena usar un paraguas. Hay que dejarse empapar. ¿Por qué?. ¿Y el sol?. ¡Ay!, ¡me abraso por dentro!. No, si ya sabía yo...

    Fulano de tal — 21-10-2005 17:39:01

  4. Estoy planeando una escapada al "Pais de nunca jamás" mi agente de viajes se llama Peter Pan. Quedan plazas libres, asi que quien quiera apuntarse ya sabe... una bonita forma de perder el tiempo.

    Honolulu — 27-10-2005 14:59:15

  5. He recorrido en dos dias 1800 kilómetros sin hacer siesta, cruzando un no se qué de paisajes para encontrarme con miradas, sonrisas, olores y multiples pisadas que van y vienen pero no se trasladan. Busqué a Willy Wonka pero no estaba en esa fiesta.

    Dta.Kusmine — 29-10-2005 21:34:32

  6. LA MUJER SABIA

    Me acercaba al horizonte al mismo tiempo que venía a visitarte. Miles, millones de pequeñas historias deambulaban a mi alrededor. Sabía que su amor por el mar era infinito.

    Por fin la encontré, estaba sentada en lo más alto de una ola. Necesitaba hablar con ella. La Mujer Sabia me esperaba, sentada concentrada en mantener la ola siempre en la cima.

    Mi pecho estaba roto, hundido. Mi corazón ya no encontraba las palabras justas para seguir dialogando con cualquier otro. Mi sangre ya no gozaba de la densidad suficiente como para lograr alimentarme. Y mi cabeza, la pobre, había perdido su dolencia principal y se había encontrado con infinitas posibilidades de sufrimiento. Escaso, me atinaba escaso, y por ello fui a verla.

    La Mujer Sabia, me observó durante un buen rato. No fui capaz de articular palabra. El tiempo languideció para mí. Intenté hablar, no se bien para decir que, y ella me dijo:
    - No digas nada, lo sé todo.
    Me miró fijamente a los ojos. El silencio fue bello y elegante.
    - Escúchame, prosiguió, adoleces de un mal muy común hoy en día. Hay que vivir con el tiempo, no contra el. No todo es hoy, ni mañana, existen muchos tiempos más.
    Me quedé en blanco, aturdido sin remedio. Y continuó:
    - Puedo decirte algo más, la sal del mar lo cura todo, todo. Ese agujero en el pecho que te deja indefenso también. Hazme caso, la sal del mar… la sal del mar.
    En mi caso tuvo mucha razón. Lo curo todo. Y lo mejor es que todos conocemos a una Mujer Sabia, y si no, es que no sabemos verla.

    maximololailo — 02-11-2005 23:57:52


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