mi tortuga Linsey
Demos la bienvenida a nuestro club a Maximololailo. En las líneas subsiguientes, procedo a publicar uno de sus textos sublimes. Bienvenido Maximololailo, desde el chiringuito, te hacemos la ola.
UN BIGOTE, LAS GAFAS DE BUCEAR Y MI TORTUGA LINSEY
Lo malo de llevar bigote no es en realidad que me entre agua por las gafas cuando voy a bucear. El problema es que mi tortuga Linsey se queja de que el bigote le rasca. Ella es muy culta, después de enseñarle a leer ella me propuso matrimonio. Yo consciente de que la nueva ley de parejas aprobada por el gobierno no contemplaría nuestra situación le intenté hacer entender que no me quitaría el bigote. En un principio no dijo nada. Es muy reflexiva, ¿sabeis? y necesitaba tiempo para saber hacia donde se dirigía lo nuestro. Al poco tiempo, una noche viendo Crónicas Marcianas, se dirigió con sus cuatro patitas hacia la cocina y se preparo su Dry Martini de buenas noches. Volvió con la tranquilidad que caracteríza a estos animales y al sentarse me dijo con voz grave:
- No podemos seguir juntos.
Yo me quede sorprendido ¡Mi tortuga me abandona! No me lo podía creer y le pregunté el motivo. A lo que ella respondió:
- No eres inteligente.
No podía creerme lo que me estaba pasando, Linsey era mas inteligente que yo.
A la mañana siguiente ella recogió sus cosas hizo sus maletas y se marcho (y a su barco le llamó libertad). No quise despedirme de ella pese a su insistencia. Me abandonaba.
Al salir al jardín cogió su pequeño boli con las patas delanteras y escribió algo. Dobló la hoja en forma de avión, y cual Azcona, lo lanzó hacia mi y se marchó después de tres años de relación.
Al desdoblar el avión leí consternado el mensaje:
"Te dejo porque tu bigote me rasca y además porque con él te entra agua por las gafas cuando buceas,IMBECIL!"
Desde un chiringuito en Paris, Maximololailo.